Escapada a Gran Canaria con las mujeres de La Quinta Roja

Hoy queremos contarte algo del detrás de escena de nuestro hotel. El 1 de noviembre de este año cumpliremos 25 años desde nuestra apertura y queríamos tener un detalle especial con nuestra gente.  Una escapada a Gran Canaria para desconectar de nuestro día a día y reconectar con las personas que forman nuestro equipo.

Escapada a Gran Canaria mujeres de La Quinta Roja

Nuestro personal, el alma de La Quinta Roja

Nuestro personal es el alma de La Quinta Roja. El que hace que los huéspedes salgan con una sonrisa, nos pongan cinco estrellas y repitan.

 

Algunos de ellos llevan con nosotros desde que abrimos nuestras puertas en 2001, como Luisi, Marisol y Tere , otros más de una década, como Nuria, Laly, Techy , y unos cuantos se han unido más recientemente pero ya forman parte de esta pequeña gran familia. Un equipo heterogéneo en el que nos nutrimos mutuamente de la experiencia de unos y de la savia nueva que aportan los más jóvenes.

 

25 años de compromiso con La Quinta Roja se merecen un gran GRACIAS y teníamos que celebrarlo bien.

 

Escapada a Gran Canaria de las mujeres de La Quinta Roja

Para comenzar las celebraciones decidimos empezar por un plan de “chicas”. Un viaje en el que participaron 12 de las 16 las mujeres que trabajan en el hotel. Una escapada que nos permitiera conocernos mejor, conectar personalmente fuera hotel, alejadas de las obligaciones y roles de cada una.

Ahí estábamos las mujeres que trabajamos en recepción, tienda, pisos, turno de noche, contabilidad, dirección y cocina, con la única obligación de disfrutar juntas de unos días de descanso y descubrimiento.

Paloma eligió un lugar muy especial de Gran Canaria como base de operaciones para mostrarnos la zona oeste de su isla. Hasta dos semanas antes jugó al despiste con las “chicas” para darles una sorpresa acerca del destino, pero algunas pistas, como que el alojamiento se encontraba junto al Roque Faneque, – el acantilado marítimo más alto de Europa–, o que fue hogar de Fernando Guanarteme tras la conquista, hicieron que se desvelase que Agroturismo Redondo de Guayedra, un lugar muy especial como nuestro hotel, iba a ser nuestro hogar en Gran Canaria durante unos días.

Cafetales, frutas tropicales y vino

Después de cerrar el hotel por vacaciones el 31 de mayo, el domingo 5 de junio nos embarcamos hacia Gran Canaria con destino Agaete.

 

Nuestra ruta comenzaría nada más bajar del barco. Nos dirigimos directas, valle adentro, hacia la Finca La Laja  y la Bodega Los Berrazales, que dirige Víctor Lugo.

 

Tras la visita por las plantaciones de frutas tropicales y los cafetales, donde se cultiva un café de altísima calidad, pudimos degustar los productos locales que allí cultivan. Un delicioso tapeo que incluía queso, pan con chorizo de Teror, pan bizcochado con mermelada de café y manzana y una cata de vinos de la Bodega Los Berrazales y su original cerveza de café. Y una deliciosa taza de aromático café de Agaete como broche final.

Excursion a Gran Canaria bodega
Tapeo bodega los berrazales Gran Canaria

Barrancos, guanartemes y descanso

Después del almuerzo en Agaete nos dirigimos hacia Redondo de Guayedra, un agroturismo muy especial situado entre barrancos sobre la Playa de Guayedra. En este lugar vivió el último rey canario, Fernando Guanarteme, tras la conquista castellana de la isla.

Recorrimos la finca a bordo de unos cochecitos eléctricos para poder disfrutar de todos sus rincones y miradores, y nos repartimos entre las diferentes casas que teníamos asignadas. Casas de piedra bien decoradas con vistas de ensueño al mar, al barranco y la cumbre del Tamadaba.

Tras una tarde relajante disfrutamos de una paella de verduras y nos preparamos para descansar. Teníamos que coger fuerza para los días que venían.

El Charco Azul y la Aldea de San Nicolás

Cumplir con el horario de salida se hacía complicado allí. El variado buffet desayuno y, sobre todo, las vistas hipnóticas del barranco de Guayedra y el Tamadaba que se disfrutan desde la terraza del restaurante, hacían difícil ir con prisas

El plan de la mañana del lunes era disfrutar de una caminata hasta el Charco Azul, para activar un poco el cuerpo.

Aparcamos en el Risco y caminamos por el barranco hasta llegar al famoso charco, no tan azul como su nombre, pero en el que disfrutamos de un rato de descanso que inmortalizamos con fotos de recuerdo.

Después continuamos hasta La Aldea de San Nicolás, famosa por la Fiesta del Charco, para comer en el Grill Luis junto a la playa.

A la vuelta, nos desviamos para visitar el impresionante mirador del Balcón, desde el que se disfruta de una vista que quita el hipo de la sucesión de acantilados desde Agaete a la Aldea, que veíamos también desde Redondo de Guayedra con otra perspectiva.

Mirador-del-Balcón

La tarde la dedicamos a disfrutar sin prisas de las piscinas de nuestro alojamiento, de paseos por la finca y de tiempo para conocernos mejor, porque, aunque todas somos compañeras y el nuestro es un hotel pequeño, nuestros turnos y puestos hacen que no tengamos tiempo en nuestro día a día para conversar y conocernos mejor.

Un momento para agradecer

Como les conté, este año se cumplen 25 años de la apertura del hotel y Paloma quería aprovechar esta escapada para tener un detalle especial con tres mujeres que han trabajado en el hotel desde la apertura: Tere, Luisi y Marisol.  Paloma les quiso dedicar un pequeño reconocimiento por su compromiso con La Quinta Roja, regalándoles un reloj que simboliza el tiempo compartido.

Sardina del Norte y despedidas

El martes era nuestro último día, así que alargamos el desayuno todo lo que pudimos para disfrutar de esas vistas y conservarlas para siempre en nuestro recuerdo.

 

Nos despedimos con pena de este lugar tan único, rodeado de una naturaleza impresionante, y nos dirigimos hacia Sardina del Norte.

 

Por el camino, Paloma nos demostró que no se había olvidado de los atajos que nos llevaron entre fincas de plataneras para llegar hasta el muelle. Luisi tampoco se olvidará de este muelle, ya que allí perdió sus gafas por un golpe de viento.

 

Sardina del Norte en Gran canaria

Y así pusimos rumbo de vuelta a Agaete, para finalizar nuestro viaje y volver cada una a nuestras vidas.

Una escapada de compañeras que nos hizo conocernos más y compartir  entre nosotras como mujeres. Un viaje que siempre recordaremos.

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