Artesanía Canaria en Garachico: Regalos con alma canaria

 

Conocer un lugar no es solo pasar por él, es hablar con las personas que viven allí, conocer su cultura y tradiciones, probar sus sabores y descubrir su artesanía.

Cuando compramos un objeto hecho a mano, nos estamos llevando de vuelta a casa mucho más que un recuerdo bonito de un lugar. Nos llevamos un poquito del alma de esa persona que lo ha creado y del lugar en el que se ha hecho.

Los productos hechos a mano nos aportan mucha información. Nos hablan de técnicas ancestrales que se han transmitido de generación a generación, de los materiales naturales disponibles en la zona, de la creatividad e innovación de sus habitantes, y también de las influencias culturales que ha recibido, y sigue recibiendo, un territorio de ida y vuelta como este, Canarias.

En noviembre de 2001, cuando abrimos las puertas de La Quinta Roja, lo tuvimos claro. Queríamos crear una tienda que pusiera en valor el trabajo de los artesanos de las islas para que nuestros huéspedes y visitantes se pudieran llevar a casa un regalo con alma canaria. Y así nació La Venta de lo de Aquí.

 

Llevamos la artesanía en el ADN

Y es que lo llevamos en la sangre. Lola Martín Fernández, bisabuela de Paloma Moriana, directora de La Quinta Roja, fue una pionera en la promoción y comercialización de la artesanía en las islas.

En 1932 abrió su primera tienda en el Parque de Santa Catalina en Gran Canaria, “Fataga”. De aquel entonces conservamos un tesoro en nuestra tienda: una estantería tallada a mano con un detalle de la cabeza de un camello diseñada por su hermano, Néstor Martín- Fernández de La Torre, uno de los pintores y artistas modernistas más importantes de las Islas Canarias.

Estantería diseñada por Néstor Martín Fernández de la Torre

A los doce años, Pepi Nadal Perdomo, la madre de Paloma, comenzó a ayudar a su abuela en la nueva tienda de artesanía que abrieron en el Pueblo Canario de Las Palmas de Gran Canaria. Con el paso de los años, cogió el relevo de su abuela al frente de la tienda y permaneció trabajando allí hasta su jubilación, en 2014, coincidiendo con el cierre del Pueblo Canario por obras.

Durante esos cincuenta años Pepi recorrió las islas en busca de piezas de artesanía. Tesoros como los manteles calados que compraba a artesanas de La Guancha y Los Realejos, o el belén guanche que adorna cada año nuestra entrada por Navidad. Ella fue una testigo privilegiada del trabajo de una última generación de artesanos tradicionales, algunos de cuyos oficios ya se han extinguido por falta de relevo generacional.

Pepi volcó toda su experiencia en el libro “La voz de Néstor en el silencio”, una obra en la que realiza un homenaje a la identidad de Gran Canaria, a la moda tradicional y a su propia familia.

Con este contexto familiar, teníamos que continuar con el legado de estas dos valiosas mujeres.  Así que creamos una tienda, La Venta de lo de aquí, para seguir honrando el trabajo de los artesanos tradicionales de las islas, como hicieron ellas, pero también para abrirnos a la creación artesanal contemporánea de Canarias.

Interior de la tienda de artesanía canaria en Garachico La Venta de lo de Aquí

De la alfarería tradicional a la cerámica contemporánea

La artesanía no es estática, evoluciona. Por ello en nuestras estanterías conviven gánigos o figuras de Tara –realizados a imagen y semejanza de los que elaboraban los primeros pobladores de las islas–; loza tradicional –recipientes de uso cotidiano usados tras la Conquista, como los quemadores, lebrillos o bernegales–; junto con originales platos y tazas de coloridos diseños de ceramistas contemporáneos que experimentan creativamente con formas, texturas y colores.

 

Alfareros como Juan Manuel Pérez Galván y Agael, nos traen piezas que nos hablan de la cultura prehispánica en las islas. Ellos forman parte de un pequeño grupo de alfareros tradicionales que mantienen vivo el legado de los primeros pobladores de las islas.

Juan Manuel Pérez Galván, alfarero tradicional

Pieza de artesanía canaria del alfarero tradicional Juan Manuel Pérez Galván

Juan Manuel Pérez Galván lleva desde hace 15 años trabajando el barro de forma tradicional, tal y como lo hacían los guanches.

 

Recoge la arcilla en Arafo o Arico y en su taller de Güímar realiza el urdido de reproducciones de algunas de las piezas aborígenes que se encuentran en el Museo Arqueológico de Betancuria (Fuerteventura), como los gánigos o vertederos. Y también de loza tradicional, piezas de uso cotidiano introducidas tras la Conquista de las islas, como tostadores, lebrillos, bernegales… Tras hornearlas, las decora con “tegue”- un barro blanco que trae de Fuerteventura-, o con almagre – barros de color negro, rojo o naranja.

 

También desarrolla creaciones propias, como posavasos o imanes para la nevera, o piezas creativas usando las técnicas y diseños aborígenes.

 

Sus manos, piedras, espátulas y punzones de hueso, son sus únicas herramientas. Con ellas da forma a sus piezas siguiendo lo aprendido de sus maestros alfareros: Milagros Santana Orribo, Pedro Benítez Reyes e Isabel Padrón.  

 

Juan Manuel es uno de los pocos alfareros tradicionales que mantienen viva en Tenerife una de las pocas tradiciones aborígenes que han sobrevivido desde antes de la conquista. El barro nos habla de nuestra historia.

 

El Alfar de Agael, tradición y creación

Artesana canaria Agael alfarera tradicional innovadora

El Alfar de Agael transita entre dos mundos. Se mueve entre la alfarería tradicional y la creación artística. Entre el arraigo a la tradición y la libertad creativa.

Agael tiene su taller en El Escobonal, en Güímar. Se define como una alfarera tradicional innovadora, ya que usa métodos ancestrales, técnicas del Neolítico heredadas de los guanches, para crear piezas diferentes.

 

Para llevar a cabo sus piezas creativas, usa las mismas técnicas de urdido y horneado que usa en las reproducciones de piezas aborígenes. Recoge el barro en los mismos lugares que usaban los ancestros, y que ha recuperado gracias a la tradición oral. A partir de ahí, deja volar su imaginación para crear piezas únicas que acompaña con una garantía de autenticidad.

 

A Agael le interesan mucho las reproducciones de piezas aborígenes de todas las islas, entre las que destaca los ídolos de Tara de Gran Canaria o las pequeñas figurillas “Sola en el parto”, que estimulan puntos de acupuntura que activan la apertura del canal del parto y alivian dolores menstruales. Su curiosidad le ha llevado a investigar acerca de los ídolos de las diferentes culturas, encontrando similitudes con otras piezas con la misma función en África y Sudamérica.

Agael se siente muy satisfecha de que los alfareros tradicionales de Canarias se hayan constituido como asociación para luchar juntos por el reconocimiento de su oficio como Bien de Interés Cultural. Los primeros pasos están dados para proteger este valioso legado.

Cerámica contemporánea canaria

Los nuevos ceramistas experimentan con el color y las texturas para crear objetos funcionales que podamos disfrutar cada día en casa.

Timijota, color en la mesa

Las vajillas de Timijota

Es el caso de las vajillas de Timijota Studio con diseños orgánicos que nos hablan del entorno que le rodea: el mar, la lava y el jable de Lanzarote y los paisajes de Tenerife. Las dos islas entre las que comparte su vida y su trabajo.

 

El término Timijota hace referencia al callao (piedra lisa) que usaban los guanches para bruñir las piezas de cerámica.

 

Detrás de esta marca está Carlos Martínez Arrocha. Nacido en Madrid, de madre palmera y padre de Priego, un pueblo de Cuenca de tradición mimbrera y alfarera. Carlos se formó en la Escuela de Arte Pancho Lasso de Lanzarote, donde cursó el ciclo superior de Cerámica Artística.

 

El color siempre ha estado presente en su vida, a través de la obra de su abuela pintora, de los graffitis con los que creció en Madrid, y de las acuarelas y acrílicos con los que comenzó a experimentar de forma autodidacta.

 

Las manos son su herramienta preferida de trabajo. Le gusta poder sentir el barro y dejar su impronta. Con ellas consigue esas formas orgánicas y esa imperfección buscada que es sello de la casa. Eso y sus colores y texturas, que nos hablan de Atlántico y volcanes.

 

Tras comenzar vendiendo en mercadillos locales de Lanzarote, sus vajillas, murales de azulejos o vasijas están presentes en tiendas, pero también en restaurantes y hoteles de toda Canarias.

 

Carlos valora mucho la experiencia y la sabiduría adquirida con los años de formación y trabajo. Esa que intenta transmitir en cada una de sus piezas.

Regumbio, el mar como inspiración

Taza de Regumbio

Juan Carlos Vera (Regumbio) es el autor de uno de los productos más originales que encontrarás en nuestras estanterías. Las tazas con asa en forma de pulpo, cola de ballena y caballito de mar. La idea surgió a partir de un concurso de cerámica creativa: “Candelaria me inspira”. En busca de inspiración, Juan Carlos recordó la de veces que había ido al pueblo de Candelaria a comer pulpo desde niño con sus padres y de ahí surgió la idea que aplico en una lámpara y una taza que le valió el premio de cerámica creativa.

 

Desde entonces estas tazas se han convertido en uno de sus productos estrella. Juan Carlos lleva 31 años colaborando con el ceramista Santiago Afonso (Taller Trazgo), con el que comparte taller en Santa Cruz de Tenerife y con el que produce estas divertidas tazas, entre muchas otras creaciones.

Abrazos de barro, explosión de color

La Venta de lo de Aqui-34

Roberto se enamoró de la cerámica a finales de los 90 y desde 2002 no ha parado de crear en el torno de su taller de La Orotava piezas de cerámica utilitaria y decorativa.

 

En sus paseos por la montaña, en contacto con la naturaleza, y en el mundo animal encuentra la inspiración para crear. Roberto define su trabajo como creativo, vanguardista y moderno, y si hay algo que le apasiona es experimentar con el color.

Es un auténtico alquimista que experimenta con los esmaltes. Solo hay que ver sus piezas, una explosión de color.

 

Para Roberto todo comienza con una pella de barro y una idea. Tras el torno, los cortes, el secado lento, el lijado y limpieza de las piezas viene el primer horneado. Luego llega el turno del color, pintando con los esmaltes que funde de nuevo en el horno a 1000 grados para obtener la pieza que imaginó. Una pieza con la que quiere trasmitir su pasión por la cerámica a quién la compra.

 

Joyería y bisutería artesanal

La joyería canaria ha evolucionado mucho en las últimas décadas, de las tradicionales argollas canarias, que pasaban de generación en generación entre las mujeres de una familia y que se siguen usando en romerías y fiestas especiales, hemos pasado a joyería contemporánea que toma las formas de la naturaleza como inspiración o que mezcla la técnica del calado canario con plata.

Carmen Díaz, joyería calada

Joyas caladas de Carmen Díaz

Carmen se crio en Icod de Los Vinos entre caladoras. Su madre, sus tías y sus abuelas eran caladoras y repartían los calados por toda la zona norte. Con cinco años la niña Carmen ya estaba calando. Más tarde, con la mayoría de edad, llegaron los estudios, el trabajo, las responsabilidades familiares y se distanció de este mundo.

 

En 2010 decidió dar un vuelco a su carrera profesional para volver a aquello que le apasionaba desde niña: el calado. Por aquel entonces los valiosos manteles calados se habían convertido en un objeto en desuso que se custodiaba entre bolas de naftalina en las gavetas de las casas, para que no se estropearan.

 

Ella decidió que quería que el calado saliera a la calle, que se pudiera disfrutar en el día a día. Un workshop de innovación le dio la clave: tenía que crear diseños que fusionaran diferentes artesanías para crear un producto que llegara a más público y tuviera más valor. De ahí nació la primera colaboración con un joyero, y sus calados, hechos con coloridos hilos, pasaron a protagonizar pendientes, colgantes y anillos de plata de ley, como los que tenemos en la tienda.

 

Carmen no sigue tendencias. Se enamora de un hilo, por su color, por su textura y comienza a dibujar una flor calada e investigar el soporte en el que puede ir. Un pendiente de plata, una caja de metacrilato, un marcador de libro con una fotografía hecha por su hija… Todo es posible para esta caladora del siglo XXI.

 

Viviana Bassetti, joyería contemporánea inspirada en la naturaleza canaria

Joyería contemporánea en La Venta de lo de Aquí Garachico

Viviana llegó a Lanzarote por amor en 2010. La isla, con su potente energía, sus colores y texturas, la atrapó.

 

Formada en orfebrería en Roma desde muy joven, montó su taller en la isla y en 2020/21 fundó su propia marca: Viviana Bassetti art jewel.

 

Su joyería es contemporánea, inspirada por el paisaje de Lanzarote pero con alma Mediterránea, como ella. Las formas y colores naturales se cuelan en sus piezas. Hojas, conchas, flores… modeladas en cera y fundidas en metales preciosos–como el oro y la plata– y otros metales como el latón, bronce o cobre, que cubre con pátinas de atractivos colores y barniza para darles un acabado único.

 

Viviana no trabaja con piedras, pero no se resiste a las perlas, que se cuelan en algunas de sus creaciones.

 

Sus joyas son pequeñas esculturas hechas con forja, martillo y corazón.

Una tienda llena de tesoros

Interior de la tienda de artesanía La Venta de lo de aquí en Garachico

Estos son tan solo algunos artesanos de las islas con los que trabajamos. Entre nuestras estanterías encontrarás el regalo perfecto para llevar a casa un pedacito de la esencia de Tenerife y de Canarias. Objetos creados con las manos o diseñados por personas que aman nuestras islas y nuestra cultura, como nosotros.

 

Luisi y Román, que también es un artista que crea con sus manos prendas teñidas con tintes naturales, son nuestros embajadores en La Venta de lo de Aquí, y podrán asesorarte para que te lleves de vuelta a casa un pequeño tesoro con alma canaria.

 

Pañuelos teñidos a mano con tintes naturales
Jabones artesanales de Pécora